domingo 16 de octubre de 2011

15 de octubre global

Una vez más los medios de comunicación afines al poder, y en Cantabria lo son todos, manipularon la verdadera información. De nuevo aparecerán los bailes de cifras. Otra vez las FOP metieron la pata. Pero ayer, entre la rotonda de la pescadera y el Ayuntamiento no ha sucedido nada de interés. Al menos a juzgar por el eco en los medios locales.
Y, sin embargo, lo más triste es que en la web de los organizadores: http://www.15msantander.org/ no hay ni una palabra. Ni una imagen. Ni un comentario. NADA.
Pero lo que ni unos ni otros han podido evitar es que los miles de personas que en la tarde del 15 de octubre inundamos las calles del centro de Santander disfrutáramos de la sensación de que algo está cambiando. De que tantos millones de personas en todo el mundo no pueden estar en un camino que lleve a ninguna parte. De que, esta vez sí, en la senda de revolución pacífica se pueden empezar a cambiar las cosas.
 Foto de EDm
En la marcha estábamos personas de todas las edades, de [casi]todos los grupos sociales, de los más diversos orígenes. Pero todos con una cosa en común, el deseo de que se termine de una vez esta carrera hacia la Edad Media que estamos haciendo desde hace varias décadas y ahora se ha destapado.
  Foto de EDm
El mismo día la clase politica, el G-20, sentaba las bases (también globales) para que la banca quede a salvo, no sólo de esta crisis, sino de todas las que puedan organizar. Pretendiendo dar una lección de justicia les exigen qe se doten de más capital, mientras les llenan las arcas con el dinero de los ciudadanos... a los que naturalmente no les llega ni el eco.

1 comentarios:

La Caverna de la Luz dijo...

Yo estuve allí. Estoy indignado porque una CRISIS FINANCIERA la tengan que pagar los que la padecen: funcionarios, pensionistas, trabajadores en general y parados. Mientras que los que la causaron se van de rositas con fondos de rescate a los bancos, indemnizaciones millonarias a los chapuceros de las Cajas y todo con el dinero público que ahora van a ahorrar reduciendo el gasto público y enterrando lo poco que queda del estado del bienestar.

Pero no tiro la toalla, el 20-N voy a votar, para impedir que resuciten los zombis de la caspa y crispación.