lunes 10 de octubre de 2011

Consejería de Educación

La política educativa del Partido Popular es clara heredera de las que defendían partidos de ideología similar hace más de 100 años. Quizá les venga de ahí el nombre de conservadores, son incapaces de evolucionar hacia una sociedad más igualitaria y siguen dando preferencia a los grupos sociales económicamente más dotados, con el fin de crear líderes de su propia cantera.
Resulta preocupante que se llamen a si mismos populares quienes están en contra de cualquier iniciativa de educación popular, por una sencilla razón, ellos no son el pueblo, son sus líderes naturales (o así lo creen) y por lo tanto deben situar a cada uno en su sitio.
La primera prueba del personaje (por cierto el tercer o cuarto nombre que sonó para el cargo) que ha aterrizado en la Consejería de Cultura es lo que ha pasado con el colegio Torrevelo. No había tenido tiempo de trasladar ni las fotos de la familia y ya hacía pública su intención de volver a financiar la educación inconstitucional de ese centro.