domingo, 15 de enero de 2012

Traslado, no cierre.

El cierre de la librería San Quintín no es la única novedad que se ha producido en las últimas semanas con respecto al mundo del libro. Una de las más significativas encuadernaciones de Santander ha sentido el varapalo de la crisis e intenta sortearla con un traslado de sede.
La más antigua es Molaguero, probablemente la empresa de encuadernación más antigua de la ciudad que aunque cambió de propietario hace ya unos lustros, ha mantenido el primor en la encuadernación mientras ha adaptado el negocio a nuevos ámbitos y especialidades. Históricamente ha estado en  Burgos 9, casi al fondo del pasaje a la izquierda y allí la mantuvieron José Luis Pardal y María Jesús Gil o María Jesús Gil y José Luis Pardal durante años.
Ahora, con el cambio de año, no sé si con el cambio de gobierno, pero con ánimo de seguir creciendo, han trasladado el negocio a la calle Alta, una zona más abierta y un local más amplio y con más luz, en el que inician una nueva andadura con la vista puesta en el futuro sin olvidar el pasado y la tradición de un oficio que ambos conocen y cuyas herramientas más antiguas, hoy en desuso, exponen en uno de los escaparates.


No hay comentarios: