lunes, 4 de marzo de 2013

Medios digitales


Además de las múltiples ventajas sociales que ofrece la red de redes, el mundo de internet ha revolucionado las formas de acceder a la información que se conserva desde hace años o siglos en diferentes puntos del planeta.
La posibilidad de consultar publicaciones o documentos de archivos distantes cientos o miles de kilómetros de nuestro lugar de residencia habitual. El contacto entre personas interesadas en los mismos temas, pero que no se conocen personalmente y, posiblemente, no lo hagan nunca. En definitiva, la globalización (en este caso enormemente positiva) del acceso a la información ha facilitado el trabajo de profesionales de diferentes oficios y la posibilidad de desarrollar sus intereses a aficionados a las más diversas cuestiones.
Entre las opciones que nos ofrecen las instituciones españolas están dos especialmente interesantes:
Los catálogos de la Biblioteca Nacional de España, entre los que se encuentran la BIBLIOTECA DIGITAL HISPÁNICA, la HEMEROTECA DIGITAL HISPÁNICA, la BIBLIOTECA DIGITAL DEL PATRIMONIO IBEROAMERICANO o los ARCHIVOS PERSONALES Y DE ENTIDADES.
Por su parte el Ministerio de Cultura nos ofrece el PORTAL DE ARCHIVOS ESPAÑOLES (PARES), desde el que se puede consultar la ubicación de miles de documentos y la reproducción fotográfica de muchos de ellos.
Pues bien, en Cantabria, andamos más escasos. Sí es cierto que la mayoría de los archivos y bibliotecas públicos nos ofrecen la posibilidad de consultar sus catálogos (aunque en alguna ocasión de manera restringida y cicatera), pero se pueden contar con los dedos de una mano los que permiten acceder al contenido de los documentos.