lunes, 11 de octubre de 2010

Federico Iriarte de la Banda


En las primeras décadas del siglo XX en Santander había un "viejo profesor" al que toda la población quería y respetaba, se trataba de Federico Iriarte de la Banda, personaje apenas conocido actualmente, que tenía vínculos familiares en Ramales de la Victoria, donde vivió bastantes años.
Con una concepción de la pedagogía completamente ajena a la que en su juventud regía en España, dedicó toda su vida, que no estuvo libre de desgracias familiares, a impartir una enseñanza laica y libre.
Aunque económicamente su vida estuvo marcada por la carencia, la indigencia incluso, los últimos años de su vida, cumplidos ya los ochenta, recibió la satisfacción de recoger el fruto del cariño de sus discípulos y otras muchas personas que sin serlo, lo admiraban y respetaban.
En el Ateneo Popular estuvieron implicados muchos de sus discípulos, ya desde los tiempos de su fundación. Él mismo participó activamente con el Ateneo Popular mientras su salud se lo permitió y el Ateneo Popular fue quien movilizó a la población y a la prensa cuando la situación de Iriarte de la Banda lo hizo necesario.